

Desde aquí os queremos invitar a participar en los siguientes actos:
1.- Misa de Apertura de la Visita pastoral en la Parroquia de la Inmaculada el domingo 29 a las 12:00 horas.
2.- Misa en el Convento Nuestra Señora de la Merced, el miércoles día 2 a las 20:30 hs.
3.- Misa de Clausura de la Visita Pastoral el sábado día 5 a las 20:30 horas.
Junta de Gobierno
Señor Jesucristo,
concédenos a los fieles de la parroquia de la Inmaculada Concepción,
comprender y acoger el misterio de gracia de la visita pastoral
que nuestro Obispo Don Antonio, se dispone a realizar en tu nombre.
que esta visita nos ayude a descubrir el sentido
de nuestra pertenencia a la Santa Iglesia Católica,
a valorar nuestra dignidad de cristianos,
a sentir el compromiso de ser miembros
vivos y activos de tu Cuerpo místico.
Haz, Señor, que en la visita pastoral recibamos tu visita,
que viene a manifestarnos tu amoroso designio
de redención y de paz, a corregir nuestros fallos
y a descubrirnos nuevos caminos
de fidelidad al Evangelio y al Reino de Dios,
para que nuestra vida cristiana,
en medio de la realidad de nuestro mundo,
se sienta fortalecida y sostenida por tu gracia.
Ven, Señor, a visitarnos
mediante el ministerio del que en nombre tuyo
es nuestro padre y pastor.
Nuestra iglesia, nuestras casas, nuestras obras,
y sobre todo nuestros corazones
se abren para recibirte.,
Ponemos este encuentro pastoral
bajo la protección de la Virgen María,
madre tuya y Madre de la Iglesia,
y con la intercesión de la Inmaculada Concepción, te alabamos, Señor,
y te bendecimos, para que esta visita pastoral sea un acto de amor al
Padre en el Espíritu Santo, por tu mediación
tu que vives y reinas por los siglos., R/. Amén
Hilos de oro y plata adornan nuestros titulares a lo largo del año, pero el verdadero oro y plata de nuestra Madre de la Soledad es el amor de su Hermandad, el Amor de sus Hijos que acuden a verla y la portan año tras año siendo los pies de su Madre. Amor de los hijos del pueblo que desde los distintos rincones acuden para venerar a "su Sole".
El verdadero oro y la plata pura de la Soledad reside en los corazones de sus hijos, sus cofrades, sea cual sea la fecha del año la recuerdan y la guardan en su corazón, la nombran Reina y protectora de sus vidas y le ofrecen lo mejor de ellos, para que esté cubierta de Oro y Plata en cada corazón del Hermano del "Santo."
El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa con el recuerdo de las Palmas y de la pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Marcos. El acto comenzaba a las 10: 45 en nuestra ermita de San Bartolomé con la bendición de los Ramos de Olivo.
Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías.
La gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.
¡Oh mi BUEN JESUS!, que fuiste golpeado,
Atado a una columna y flagelado. Tú que pasaste
Por el suplicio de tan Gran Dolor, para el bien de
Los hombres y el perdón de sus pecados.
¡Oh Señor! Tú que fuiste despojado de
Tus vestiduras y fuiste vestido con un manto de
Púrpura.
¡Oh Señor! Por las muchas burlas que tu
Santísima Persona recibió, Señor, dame la gracia
Necesaria para no volver a pecar, a fin de que pueda
Gozar contigo en el Cielo, a la hora de mi muerte.
Sé siempre mi Guía y mi Salvaguardia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
A diferencia de otros días de la Semana Santa que cuentan con ceremonias singulares, en la Iglesia Católica el Lunes Santo continúa la celebración normal de la misa. Durante ésta, el Evangelio que es proclamado refleja el pasaje de la Unción en Betania, en casa de Lázaro, en el que una de las hermanas de éste, María le unge con costosos perfumes. La lectura corresponde al Evangelio de San Juan:
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una fibra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice:
-«¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?»
Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa llevaba lo que iban echando. Jesús dijo:
-«Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis.»
Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.
Juan 12, 1-11